Bubangos al sol

22.9.06

El día que descubrí la muerte
Descubrí la muerte el día que Omayra Sánchez pereció bajo los lodos del volcán Nevado del Ruiz, en Colombia.
Era el año 1985, pero eso solo lo sé porque he buscado en internet.
He llevado siempre la cara de Omayra en la retina infantil que todavía conservo. La entrevistaban en la televisión: no la podían sacar del lodo de su propia casa, como tampoco podían sacar al país del lodo de sus tragedias.
Sé que se apellidaba Sánchez porque he buscado en internet. Puedo evocar no obstante la furia del volcán y la belleza del paisaje. Omayra, que tenía 12 años, utilizaba esa exquisita educación del usted de los colombianos para explicar los detalles de su propia muerte anunciada.
Sabía que se moriría, y preparó a todo el mundo para el momento con extrema delicadeza.Y fue entonces cuando descubrí la muerte en su máxima expresión de dignidad y consciencia: Yo, que había nacido también entre volcanes, perdía por primera vez a un ser querido; aunque este fuera virtual.
Cuando al cabo de los días me contaron que se murió, sentí una enorme contrariedad: la muerte tenía un rostro cuajado de hermosura caribe, una voz y palabras dulces. Descubrí que valía tanto como la vida misma, que se manifestaba con igual vehemencia y que volvería a encontrarme con ella a lo largo de todo el camino.

6 Comments:

  • Es un episodio de mi vida que creo había preferido borrar. A mi también me marcó. No sé si tenía constancia de la muerte, o de la crudeza de la misma, cuando ocurrió lo de esta chica. Pero está claro que este suceso, televisado, me hizo perder gran parte de la inocencia ¡Cuánto me abrió los ojos! Era inverosímil para mi que nadie pudiera salvarla. No encajaba en mi cabeza. Eso no pasaba así en las películas. Americanas, claro. Si había algún atisbo religioso en mi vida, del niño jesús, los angelitos de los cojones o chorradas por el estilo, se acabó por desvanecer por completo. Si esto ocurría no podía existir ni dios, no ostias.

    Cuanto conmovió a la opinión publica del mundo. Que rápido se olvidó. Que poco aprendió ¿O es que esa niña no se hubiera salvado de su tragedia si hubiera vivido en el primer mundo?

    Me parece increible que aun me afecte, pero lo hace. Gracias por recordarlo.

    By Anonymous Julio, at 2:02 p. m.  

  • Me alegra que poco a poco, letra con letra vayan cayendo las cascaras. A mi, tambien, me impacto mucho esa imagen. Mi tio, que estaba alli, pues trabajaba en los equipos de rescate de Cruz Roja Colombia, me conto, que la niña estaba inocentemente contenta. Pues era la primera vez en su vida que alquien le hacia tanto caso. Quien sabe, como habria sido su vida de haber sido rescatada, si hubiera quedado fisicamente bien o psicologicamente. Hicieron lo posible por sacarla y por muchos medios que hubieran tenido, era imposible. Porque mover los cimientos le hubiera causado mas dolor y tambien la muerte.

    Este post, me hace acordarme de la protagonista de La Vendedora de Rosas, Lady Tabara, de la actriz, porque su vida no dista mucho del argumento de la pelicula. Y aunque tuvo un momento de gloria como Omayra, donde parecia que era capaz de salvarse de un destino tragico y cruel para una niña. La pelicula fue presentada en muchos festivales, y esto le permitio viajar y hasta dar conferencias en muchos paises.
    (Yo estuve en una en la Casa de America en Madrid).

    Piensas, que tal vez para Lady, habia otro destino,un final feliz, un destino diferente al que le habia marcado hasta ese momento la vida, entre rosas, calle, caos y violencia... Pero Colombia es una tierra aspera, que no te deja escaparte tan facilmente y Lady ahora esta en la cárcel, porque la involucraron en un crimen, del que ella dijo solo ser testigo. Pero, ¿que vale el testimonio de una niña de la calle? ¿quien la cree? Aunque sea famosa, aunque sea inocente... O como dijo el mismo periodista que la entrevisto en la cárcel, las autoridades colombianas le tenian que cobrar caro, a esa niña sacar una imagen de Colombia, que averguenza a toda una clase dominante, que domina a base de tener escondidos muchos cadaveres en el armario.

    Porque mucha gente se piensa, que es una metafora onirica, la frase con la que termina Gabriel Garcia Marquez, Cien Años de Soledad:

    "Porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tendran una nueva oportunidad sobre la tierra"

    Cuando es la mas cruda realidad...

    By Blogger Salsa, at 2:51 p. m.  

  • Y en Gran Canaria le puesieron a un colegio su nombre. En pocas ocasiones se ha hecho tanto con un solo gesto

    By Blogger El detective amaestrado, at 6:50 p. m.  

  • Salsa: Escalofriante lo que dices de que la niña estaba en cierta manera contenta.

    Por otro lado estoy convencido, y creo que siempre lo estaré, de que había forma de salvar su vida. Si hubiera pasado lo mismo en Manhattan díganme si no hubiera habido los medios, y si no hubieran moviendo cielo y tierra para encontrar la forma de salvarla ¿Qué es eso, en definitiva, en comparación con poner a gente caminando sobre la luna? Pero la niña no estaba en Manhattan, estaba en una aldea Colombiana ...

    By Anonymous Julio, at 8:27 p. m.  

  • Ayer volví a ver las imágenes de Omayra en un programa nostálgico de Jesús Hermida. La voz de Omayra que utilizó en todo momento un castellano tan sereno, rico y educado podría hacernos sonrojar a los que con tanto descuido tratamos nuestra lengua. Cada vez que escucho a un colombiano o a un ecuatoriano hablar con humilde sencillez me resuenan ecos de aquella voz que afrontó su muerte con una dignidad que nos conmovió a todos.

    By Blogger pazzos, at 1:39 a. m.  

  • verdaderamente es impactante ver el rostro de la niña y penzar que nos quejamos de pequeñeses por dios.

    By Anonymous Anónimo, at 4:14 a. m.  

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