Bubangos al sol

24.3.06

¿A qué suenan las empresas?
Casi todos los días tengo que comunicarme con otras empresas del mundo exterior vía teléfono. Y hace ya algún tiempo que vengo recopilando un extraño dato procedente de estas llamadas: la sintonía de espera que nos colocan según en qué sitios.
La gama es ancha, como Castilla, y fantasmagórica, como la sábana coronada con txapela de ETA dando comunicados.
En el número 1 de sintonías arriegadas está una empresa juguetera de Alicante, cuya melodía de espera es un viejo éxito de Manolo Escobar: "Baila Gitana Baila". Me pregunto si existirá una diabólica relación entre la elección de las melodías y la actividad de la firma...
En el número 2 de empresas con salero se encuentra una multinacional de los transportes y la construcción de carreteras que te endosa, sin pensárselo dos veces, el I will always love you de Whitney Houston. Estás ahí, preguntando por el financiero tal o cual y en la cabeza la Whitney, el Guardaespaldas y tus recuerdos del Instituto.En el otro extremo se muevo un amplio abanico de empresas que juegan a lo seguro, en plan discográfica multinacional: Kenny G (sin comentarios), el grandes éxitos de Santana, lo que sea de Operación Triunfo. Pero eso no tiene chispa para quien suscribe estas líneas.En Euskadi hay una industria de automoción a la que no le tiembla el pulso y se lanza con Chaka Khan por teléfono, e incluso hay quien se juego el todo por el todo y te seduce con John Coltrane ... en una firma de Seguros !. ¿la improvisación en el ámbito de los seguros? ¿existe quizá la sintonía inconsciente o es puro arte/marketing conceptual?

14.3.06

Ayaan Hirsi Ali
La diputada holandesa de origen somalí y musulmán, Ayaan Hirsi Ali ha publicado un libro (Yo acuso. Defensa de la emancipación de las mujeres musulmanas (Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores).
Ayaan Hirsi Ali milita en las filas del Partido Conservador de Holanda. No parece que por una cuestión de convicciones políticas, sino porque el Partido Laborista donde se encontraba no veía con buenos ojos la postura de denuncia de las políticas multiculturales en Occidente de Ayaan y su constante defensa del derecho de emancipación que también tienen las mujeres musulmanas, las víctimas más directas del miedo a enfrentar la realidad social del mundo del que Ayaan proviene. Su libro se llama Yo Acuso. Como aquel artículo que le costó sudor y lágrimas a Emile Zola en la Francia de hace más de 100 años. Ayaan se la juega y está en la brecha, estemos o no de acuerdo con algunos de sus postulados. Anoche vi una entrevista que le hicieron en La2 y me quedo con esta frase "La compasión hacia el Islam ha condenado a nuestras mujeres al Infierno".
La razón por la que escribo sobre Ayaan no es por su libro, ni por sus denuncias, ni porque sea mujer negra somalí musulmana perseguida y amenazada... No sé si estoy de acuerdo con todo lo que dice ni me importa en esta línea. La razón es porque me admira contemplar tanta integridad, como esa del Ed Burrow que George Clooney ha reflejado en Good Night and Good Luck. Ayaan se sienta, da una rueda de prensa y transmite transparencia, solidez y sensibilidad.
No sé si la historia le dará la razón. Pero Ayaan sí que está dispuesta a dar razones a la historia.

10.3.06

La mamadera de gallo
En Venezuela y Colombia utilizan habitualmente la jugosa y chispeante expresión "mamadera de gallo" para referirse a la tomadura de pelo y el vaivén mareante con el que tratan de sodomizarnos los administradores del Estado (vulgarmente conocidos como políticos) mediante el uso indiscriminado de temas carentes de interés ciudadano en aras de alimentar a los habitantes de su pequeño gran circo romano. Resumiendo: ¿se ha leído alguien el Estatut de Catalunya?.

El otro día andaba yo en la intersección entre las Calles Princesa y Alberto Aguilera de Madrid, con Bob Marley en los cascos, en una de esas dicotomías géminis que me impulsan a correr al ritmo de Madrid mientras navego en un oasis musical jamaicano... Y de repente, un joven con zapatillas All Stars rojas (siempre me fijo en las zapatillas de la gente... Es una pequeña manía fetiche) se dirige a mí. El chico Profiden me conminaba a firmar a favor del Referéndum pepero contra el Estatut catalán. Tardé una eternidad en reaccionar. Por lo menos dos segundos, ya que una cosa es ser géminis y otra es sufrir esa bipolaridad urbana y reaccionar con naturalidad. Le espeté entonces un NO sobrio, un NO catalán, un NO irracionalmente visceral, lo reconozco... Seguí andando y me sentí un poco incómoda porque lo cierto es que el joven Profiden parecía buena persona, una persona diligente y servicial, y yo le espeté el NO con toda mi mala sangre de origen contestario por rama materna y apolítico por rama paterna. Me estremecí.
Posteriormente me redimí pensando que ya deben tener 148 millones de firmas, incluyendo la de mi gato. Me sentí momentáneamente dentro del telediario de Milá, de la tertulia de cualquiera. Ahí: objeto político activo de teatrillo nacional, con un Profiden pidiéndome que me una al paripé. Y entonces deduje, una vez más, que estoy marcada por el estigma de lo apolítico, ni de izquierdas ni de derechas. Simplemente, en el limbo ciudadano.
No sé de donde proviene este rechazo hacia los mamadores de gallo oficiales. Quizá el origen sea genético, como lo de la familia cuadrúpeda de Turquía.
El sujeto político es de una pasta especial, como la del empleado que se encarga de cerrar el contrato de la funerario con el muerto en cuerpo presente. Hay que tener esa pasta, esa vena interpretativa, ese no sé qué encantador de serpientes. Hay que saber nadar, como pez en el agua, en la gran mamadera de gallo nacional.

3.3.06


Los demonios

Los demonios de la estupidez se apoderan de las oficinas, de las empresas, como las caras de Bélmez: fantasmas de pacotilla con aspiraciones de elevarse a categoría de Capilla Sixtina en una pared o en una pata de jamón. Los demonios de la estupidez están entre nosotros, amigos, y además, se manifiestan. Están dando órdenes con o sin bigotillo, están creando tareas inútiles para objetivos absurdos, están destruyendo mentes habilidosas y suplantando personalidades ajenas a base de repeticiones incoherentes y comentarios de apaga y vámonos. Son esos fantasmas llegados quizá de una galaxia muy muy lejana, que viven y reinan por los siglos de los siglos emulando infructuosamente al mismísimo Botín, con sus PDA´s, su cochazo de 5 kilos, sus corbatas de seda italiana, gobernando en realidad una minúscula o mediana empresa de autosubsistencia de donde cada equis tiempo huyen despavoridos los de la resistencia, ya sea por salario, porque por fin han visto la luz y se han dado de alta en autónomos o porque sí. ¿O es que para resistir al mal hacen falta razones?

Una de las más famosas tiras cómicas de Scott Adams y Dilbert es ésta que reproduzco. Dogbert conmina a los demonios de la estupidez a abandonar los cubículos de la empresa. Pero desafortunadamente vuelven. De entrada no los ves. Pero están entre nosotros.
Si eres de los que sufres al Demonio, manifiéstate e incluye tu comentario. En plan terapia de la Resistencia ;)