Bubangos al sol

18.1.06

¿ Quién teme a Kanye West?
Ya tengo en mi poder el nuevo trabajo de Kanye West: "Late registration". Para los que no somos habituales del hip hop más ortodoxo, Kanye constituye una auténtica revelación y un puerto sensorial hacia el redescubrimiento del rap "old school" de los 80. Pongamos por caso: redescubro ahora Public Enemy. Muchas veces me pareció un género, el hip hop, un tanto plano en lo que para mí tiene que ser la experiencia musical. Grandes rimas o algún que otro resplandor de sampleado genial. Pero nunca a la vez. Hasta que descubrí a este rapero de Chicago.
Kanye West descorcha todas las botellas a la vez. Samples de vértigo engarzados como auténticas joyas de orfebre, que emocionan y que rinden culto en forma de gran puzzle sonoro a todo el Olimpo celestial de la música negra americana: funk, blues, soul. Estoy hablando de Gil Scott Heron, Etta James, Ray Charles...
Pero Kanye es también un activista de los derechos civiles, y algo más que una paja en el ojo de la Administración Bush. Su flow no atenta contra las mujeres ni muere en las calles entre bolsitas de polvo blanco. Y eso, en un género atado tradicionalmente al compromiso, importa.Difiere, sorprende, y su alma negra compacta cada beat de cada una de sus canciones formando un infinito caudal de ritmo, rima y raíces.