Bubangos al sol

31.1.06


Érase una vez...
Érase una vez que quise comprarme el nuevo disco de Sidonie, otrora banda de pequeño sello discográfico. Resulta que dicha banda de la ciudad condal fichó recientemente por cierta multinacional y habiendo yo visitado los grandes almacenes cercanos a mi casa para adquirir su nuevo disco "Fascinado", me encuentro con que siendo algo así como la Semana Fantástica de dicha multinacional francesa de la cultura, el preciado trabajo se pujaba en unos 19 eurazos de coste.

Claro está, te agasajaban con el dvd del vídeo, las entrevistas, etc etc y el grandilocuente "edición limitada" que bien podría denominarse "edición tope cara". Yo no quiero el dvd, de verdad que no lo quiero. No me interesa en absoluto. Aunque me interese Sidonie y sus canciones preciosistas llenas de sitares y pop de calidad...
Érase una vez que quise comprarme una mesa y me compré una mesa. ¿Te imaginas que por comprar la mesa no te queda otra que comprarte, a más del doble de precio, un juego de sillas, dos ceniceros y una lámpara halógena?...Por cierto, el disco de Sujfan Stevens costaba unos 6 euros menos que el de Sidonie. ¿Adivinas qué pasó luego?

27.1.06


La belleza inconfesable de Brokeback Mountain
Annie Proulx, la autora del relato en que se basa la que para mí ya es la película del año: Brokeback Mountain, comentaba en una entrevista que para ella el paisaje era el elemento clave que toma el pulso a sus historias. En la película de Ang Lee el paisaje son en realidad las Montañas Rocosas, que se convierten en la metáfora de la pureza que contiene la otra naturaleza salvaje de la película: la de los amantes. Brokeback no es una historia sobre la homosexualidad , sobre vaqueros, sobre la América profunda y asfixiante. Todo eso es el fantástico envoltorio que define el destino de una historia de amor sin modelar, tosca, apasionada, irregular... emocional y salvaje.
Recordaba, según la veía, otra gran pequeña historia épica de amor y paisajes de la América insondable: "Una historia verdadera" (The Straight Story), de David Lynch.
Apenas hay personajes que se cruzan, apenas hablan, pero cuentan más que la mitad de todas las películas que haya podido ver en lo que va de década. Los dos principales echan el resto en sus interpretaciones, y la escena en que uno de los muchachos visita a los padres del otro me parece que pasará a la historia del cine como ejemplo de clímax cinematográfico, de guión magistralmente culminado, de intensidad narrativa y de llorar hasta morir en la butaca.
Imprescindible ,y para mí, inolvidable.

24.1.06


Lo que cuesta un plátano
El otro día leí una noticia acerca de un acto de protesta de los agricultores contra la especulación verdulera. Los agricultores desenmascaran a los intermediarions de las frutas, verduras y hortalizas y demandan el doble etiquetado de los productos para denunciar los abusos. Está claro que no todos los agricultores son trigo limpio, que no todo el monte es orégano... pero es que la especulación intermediaria resulta insultante para productores y consumidores. He visto vender, en Tenerife, un kilo de nuestro preciado oro alargado, a 0,30 €/kilo a pie de huerta. Días después, he comprado un kilo del mismo manjar en mi frutería de Malasaña (Madrid) a 1,80 €/kilo. La diferencia no deja lugar a equívocos. Como siempre, alguien se está enriqueciendo a costa del sudor de los labradores y de las necesidades básicas de los consumidores.
Al Gobierno de Canarias le fascinan las propagandas institucionales sobre las bondades nutricionales del plátano, y frecuentar Bruselas para luchar a brazo partido contra los dominicanos, los ecuatorianos y quien se tercie. A todos los demás se nos escapa su difusa posición contra los especuladores vegetales, como su posición contra los
especuladores del suelo o de los que gestionan la seguridad de los monumentos históricos ardientes.

18.1.06

¿ Quién teme a Kanye West?
Ya tengo en mi poder el nuevo trabajo de Kanye West: "Late registration". Para los que no somos habituales del hip hop más ortodoxo, Kanye constituye una auténtica revelación y un puerto sensorial hacia el redescubrimiento del rap "old school" de los 80. Pongamos por caso: redescubro ahora Public Enemy. Muchas veces me pareció un género, el hip hop, un tanto plano en lo que para mí tiene que ser la experiencia musical. Grandes rimas o algún que otro resplandor de sampleado genial. Pero nunca a la vez. Hasta que descubrí a este rapero de Chicago.
Kanye West descorcha todas las botellas a la vez. Samples de vértigo engarzados como auténticas joyas de orfebre, que emocionan y que rinden culto en forma de gran puzzle sonoro a todo el Olimpo celestial de la música negra americana: funk, blues, soul. Estoy hablando de Gil Scott Heron, Etta James, Ray Charles...
Pero Kanye es también un activista de los derechos civiles, y algo más que una paja en el ojo de la Administración Bush. Su flow no atenta contra las mujeres ni muere en las calles entre bolsitas de polvo blanco. Y eso, en un género atado tradicionalmente al compromiso, importa.Difiere, sorprende, y su alma negra compacta cada beat de cada una de sus canciones formando un infinito caudal de ritmo, rima y raíces.

13.1.06

La imagen
Después de unos días maravillosos en la tierra, en Tenerife, una paleta de colores de la isla me ronda siempre después. Inconscientemente.
Cierro los ojos y esa es la imagen. Blanco, azul. Otra vez blanco, otra vez azul. Una distancia elástica, recuerdos de goma y espíritu de volcán. Siempre de volcán...

10.1.06


The eternal sunshine of the spotless mind
El otro día vi The eternal sunshine of the spotless mind.... una curiosa película que ha sido puerilmente traducida como "Olvídate de mí". Junto con la magistral Match Point se convierte en el pedazo de celuloide que más me ha hecho temblar en los últimos meses. Jim Carrey y Kate Winslet interpretan con muy buenas artes una historia sobre el complejo tejido del amor, sobre la naturaleza humana y sobre su vulnerable condición. Además de contar con una banda sonora pequeña, pero cuidadísima (basta decir que aparece Beck interpretando "Everybody's Gotta Learn Sometimes" y vuelvo a estremecerme de gusto), tiene The eternal sunshine como escenario algo que parece Nueva York, una trama aprentemente enloquecida y un desenlace para enmudecer la mente...
Después de esto, solo espero que llegue cuanto antes Brokeback Mountain para deberme al dios del celuloide por los siglos de los siglos...